Estudió inicialmente en el Colegio de Infantería, y como
miembro de tal Arma concurrió en la Guerra de África (1859-1860)
consiguiendo un ascenso por méritos de guerra. Agregado al primer Batallón
de Ingenieros, en Tetuán, pasaría posteriormente como alumno a la Academia
de Guadalajara. Ya como Oficial de Ingenieros tomó parte en numerosas
campañas durante la 3ª Guerra Carlista, y al terminar ésta, pasaba como
profesor a la Academia del Cuerpo, en la que estaría siete años, durante
los cuales realizó diversos textos de estudios tácticos.
Creada la "Academia General Militar" de Toledo sería
designado como Jefe de Estudios, donde llevaría a cabo una brillante y
eficaz labor. Murió con el grado de Coronel.