Estudió en la Academia de Ingenieros de Alcalá, de donde
saldría como teniente en 1830. Tomó parte en la Guerra Carlista (1833-40)
en la que llevaría a cabo numerosos trabajos de fortificación, así como de
puentes, distinguiéndose en los sitios de Ramales y Guardamino, donde
coronó a viva fuerza su parapeto, acción por la que recibió el grado de
Sargento Mayor. En 1849 marchó con la unidad expedicionaria encargada de
la devolución de los Estados Pontificios al Papa, en calidad de Comandante
de los Ingenieros de dicha unidad.
A su vuelta fue destinado al Regimiento de
Zapadores-Minadores, al que llegó a mandar ya en calidad de Coronel a
partir de 1856. Falleció en Madrid, habiendo alcanzado el empleo de
Mariscal de Campo.